Cartas sobre humanismo y política

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1ª Carta: “El proyecto”

Querido amigo:

Estarás de acuerdo conmigo en que no resulta sencillo explicar en qué consiste el humanismo. El término y el concepto han sido apropiados o secuestrados por escuelas de pensamiento y doctrinas de muy diverso signo.

Tampoco lo es demostrar que, no obstante el desconocimiento y la ignorancia actual de su significado, el humanismo sigue teniendo la fuerza inspiradora de soluciones a los problemas de nuestra sociedad.

Vemos con frecuencia el uso del término en muy diversos contextos, pero pocas veces lo vemos desarrollado o explicado.

Sintetizar el contenido del humanismo a lo largo de la historia del pensamiento, concretar su formulación en nuestro tiempo, y hacer el ejercicio de comprobar cómo esa formulación puede resultar aplicable a los problemas de nuestra sociedad, constituye el esquema básico de lo que serán estas cartas, intentando un método  pedagógico y no erudito.

En la primera parte de ellas se hará referencia a los orígenes del humanismo, a sus diversas formulaciones históricas, a la crisis de ciertos humanismos, a sus documentos básicos, a la persona y su dignidad, libertad e igualdad, a las relaciones entre persona y comunidad, a los fines del Estado, al papel de la comunidad internacional, a sus relaciones con los temas de la familia, el trabajo, el ateísmo, la empresa, la juventud, la vivienda, el sentido del más allá, la cultura, la moral y la ética, las ideologías, los derechos humanos, el laicismo y el relativismo, la vida pública, la convivencia, la confrontación ideológica, el terrorismo, el Estado, la libertad, y tantos otros que irán surgiendo. También daremos cuenta de algunos humanistas: Tomás Moro, Erasmo de Rotterdam, Raimundo Lulio, Jacques Maritàin y Juan Pablo II.

En la segunda parte se abordarán las cuestiones de relación entre humanismo social y política, con la misma intención. Entre otros, abordaré los temas de la relación del humanismo con el compromiso, con las actitudes humanas, con el racionalismo, con el sentido del esfuerzo, con la esperanza, con los derechos y deberes en la comunidad, con la intimidad, con la amistad, con el heroísmo, con la familia, en la antítesis  sociedad-Estado, con los programas electorales, con la condición del gobernante, con la integridad del gobernante, con el totalitarismo, con la paz social, etc. También daremos cuenta de humanistas como Cruz Martínez Esteruelas, el Cardenal Marcelo González, Juan Luis Vives, entre otros.

En la tercera parte, se abordarán las relaciones del humanismo con los diversos sectores de la actividad profesional: sanitarios, artistas, artesanos, trabajadores, científicos, emigrantes, periodistas, profesores, deportistas, políticos, agricultores, fuerzas armadas y de orden, etc.

No quiero ocultarte, querido amigo, que el presupuesto del que parto, es el de los valores e ideales del humanismo cristiano. Y tampoco que mis propósitos, además de transmitirte mis reflexiones personales, es el de contribuir, aunque sea modestamente, a dar contenido parcial a las ideologías de los partidos políticos conservadores en España, tan necesitadas de que los españoles sepamos qué es lo que defienden, sin que haya recibido encargo alguno para ello.

En la próxima carta haré una primera aproximación a lo que es el humanismo.

Recibe un cordial saludo.

Fernando Díez Moreno

Vicepresidente de la Fundación Tomás Moro