Cartas sobre humanismo y política

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68ª Carta: Juan Luis Vives

Querido amigo[i]:

Como ya sabes, cada diez cartas más o menos, te informo sobre un humanista. Hasta ahora me he referido a Tomás Moro (carta 11ª), a Cruz Martínez Esteruelas (carta 19ª), a Erasmo de Rotterdam (carta 31ª), a Raimundo Lulio (carta 40ª) y a San Juan Pablo II (cartas 52ª a 57ª)

El humanista del que te hablo en esta carta, es el típico español universal apenas conocido dentro de España. Su raza judía tuvo mucho que ver con una biografía azarosa en la que pasó la mayor parte de ella fuera de nuestras fronteras. Brujas, en Bélgica, fue su residencia habitual. Profesor universitario en Lovaina y en Oxford, preceptor de una hija de Enrique VIII de Inglaterra, de la esposa de Enrique Nassau y de Guillermo de Croy, que vendría a España en el séquito de Carlos I y llegaría a ser Arzobispo de Toledo.

Entre su abundante producción literaria[ii], podemos destacar los siguientes libros:

En  “De concordia y discordia en el humano linaje” dejó escrito: “¡Ojalá que Dios me hiciera ver algún día a la España que me engendró y a la Francia que me educó…como concursantes a un premio, no para decidir quien tuvo más odios y crueldad o quien causó más daños y desgracias…sino para decidir cuál de las dos es más culta, cuál más prudente, más humana, más santa y más dada a la piedad!”

Al tema del pacifismo corresponde también “De la pacificación”,”De la insolidaridad de Europa y de la guerra contra el turco”, y “De la condición de los cristianos bajo el turco”. En su etapa inglesa publica “De institutione feminae christianae”, que dedicó a la Reina de Inglaterra Catalina de Aragón e “Introductio ad Sapientiam”. Como latinista escribió “Exercitatio Liguae Latinae”, generalmente conocido como “Diálogos”. Su libro sobre “De ánima et vitae” sobre psicología, le ha valido el título de padre y precursor de la psicología moderna.

Su gran obra humanista y de pensamiento es “De disciplinis”, auténtica enciclopedia para su época,  en la que se ocupa de los distintos estudios de gramática, retórica, dialéctica, filosofía natural, medicina, matemáticas, filosofía moral y psicología. Como curiosidad para nuestro tiempo, señaló como causas de la corrupción de los saberes: la soberbia de los estudiosos, la búsqueda de un fin útil en vez de la pesquisa desinteresada de la verdad, el abuso de las polémicas, el exceso de veneración por las autoridades, el no acudir a los textos originales, la falta de método adecuado al estudio, entre otras muchas.

Los “Comentarios a la <Ciudad de Dios> de San Agustín”, por encargo de Erasmo le supuso un enorme esfuerzo por la magnitud del trabajo y una angustia por las presiones a que era sometido para acabar pronto la tarea. En los últimos años de su  vida, con la salud maltrecha, escribió un libro de contenido teológico, una especie de apología de la fe cristiana dirigida a mostrar la verdad del Cristianismo. Su título era “De veritate fidei christianae”.

Sus aportaciones humanistas a la historia del pensamiento se pueden resumir así:

- La idea de la dignidad humana aparece insistentemente en la obra de Vives y de manera especial en sus libros “Vigilia in Somnium Scipionis”, “Fabula de homine”. Su amplitud de horizontes le llevó a escribir un pequeño tratado sobre la atención a los pobres: “De subvencione pauperum”, en un tiempo en que la mendicidad abundaba, carente de cualquier  regulación, lo que le ha hecho ser considerado como precursor de la beneficencia pública de nuestros días. Describe la condición humana diciendo: “El Hacedor de todas las cosas, Dios Nuestro Señor, usó de una maravillosa generosidad en la creación y formación del hombre, de modo que ninguna cosa hubiese ni más excelente debajo del cielo ni más grande que él en la redondez de este mundo sublunar que está sometido a su poderío; diole cuerpo sano y robusto; muy saludables alimentos, que se hallan en todas partes; entendimiento agudísimo, y un alma toda rectitud y probidad muy a propósito para el comercio y la comunicación de la vida”.

- Otras aportaciones de su pensamiento pueden enunciarse de la siguiente manera: destacó la importancia del elemento práctico en el conocimiento; formuló una “teoría de las anticipaciones” sobre el origen del conocimiento; en la doctrina del sentido común, distingue entre juicio natural y juicio artificial; realizó un estudio empírico de la memoria y de los temperamentos; fue el precursor de la psicología diferencial y de la orientación profesional; en el libro III de su obra “De anima et vitae” desarrolla una teoría de las pasiones, inspirada en Santo Tomás.

En resumen, la doctrina de Vives es típica del Renacimiento y del humanismo renacentista de Erasmo. Su pacifismo, la crítica a la autoridad, la preocupación por el hombre, la vuelta a las fuentes clásicas, la defensa de la observación y la experiencia como método de conocimiento, el espíritu crítico y curioso para todas las novedades, su condición de precursor de doctrinas posteriores, así lo avalan[iii].

Esta apretada reseña, querido amigo, la tienes desarrollada en la página web de la Fundación, sección “Humanismo y Humanistas”

Recibe un cordial abrazo de



[i] En el Manual de la “Nueva gramática de la lengua española” publicado por la Real Academia Española, (pag. 25, Madrid, 2010), se dice que en el lenguaje político, administrativo y periodístico se percibe una tendencia a construir series coordinadas constituidas por sustantivos de personas que manifiestan los dos géneros (amigos/amigas, diputados/diputadas, alumnos/alumnas), el circunloquio es innecesario  puesto que el empleo del género no marcado (masculino) es suficientemente explícito para abarcar a los individuos de uno y otro sexo.

[ii] V. Juan Belda Plans, “Grandes personajes del siglo de oro español”. Ed. Palabra, Madrid 2013, págs. 413 y ss.

[iii] Véase también la referencia de Gonzalo Díaz Díaz en “Hombres y documentos de la filosofía española”, Ed. CSIC, Tomo VII, págs. 907 y ss, en la que se mencionan 112 obras, y 403 estudios sobre el autor

Fernando Díez Moreno

Vicepresidente de la Fundación Tomás Moro