Cartas sobre humanismo y política

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94ª Carta: Humanismo y prensa diaria

Querido amigo[i]:

Una persona que se tenga por humanista o que aspire a serlo debe leer los periódicos. Pero hay muchos periódicos y muchas maneras de leerlos. Tal vez te vengan bien algunas reflexiones sobre el tema.

Estoy seguro de que no te cabe ninguna duda de que el hombre de hoy debe estar informado. Este deber es de obligado cumplimiento para sentirte ciudadano del mundo, de tu patria y de la ciudad en donde vives. Para sentirte persona.

Puedes leer solamente periódicos deportivos, como hace mucha gente. O puedes leer un periódico empezando por los deportes, luego las noticias locales, luego las nacionales y luego las internacionales. Pero a estas dos últimas llegarás cansado o sin tiempo. Es evidente que si lo haces así, tu mundo intelectual y espiritual es ciertamente estrecho, limitado y pobre. También puedes leer la prensa digital que te permite una visión más superficial de varios diarios, pero por ello menos profunda.

Leer un periódico con el fin de formarse y de estar informado debe ser una actitud constante y diaria. Pero ¡atención!, leer un periódico tiene su técnica y sus peligros. A continuación te expongo algunas reflexiones, entre otras muchas, que deberás tener en cuenta en tus lecturas.

1) El periódico no refleja la realidad verdadera necesariamente, sino unos hechos que han sido escogidos o seleccionados dejando al margen otros que ayudarían a conocer la realidad completa.

2) Los diarios son escritos por personas que supeditan su visión personal, sus opiniones, sus prejuicios, sus intereses a los intereses del medio en el que escriben y, además, tienen prisa.

3) Ningún periódico es absolutamente imparcial y objetivo. Todos tienen una línea editorial, defienden posiciones políticas, y difunden o prestan atención a un determinado tipo de cultura.

4) Todo periódico para ser rentable necesita la publicidad, y la publicidad va, preferentemente, a los periódicos de más tirada. La tirada se convierte así en el objetivo prioritario del periódico, al que sacrifican los demás objetivos.

5) Cada periodista, como cualquier persona, tiene sus simpatías, sus antipatías, sus compromisos, sus rencores, sus venganzas y, en su caso, su pequeña o grande corrupción.

6) El periódico para no perder tirada, tiene que adaptarse permanentemente a la moda del momento, a la dirección en que sopla el viento y a la cambiante opinión pública, que los periódicos mismos pretenden conformar.

7) Especialmente en cuestiones políticas e ideológicas cada periódico tiene una opción que defienda atacando la contraria, criticando a sus líderes y magnificando sus escándalos o casos de corrupción. Tratan de influir en la opinión pública para decantarla hacia la opción que defienden.

Se podrían añadir más reflexiones, pero las anteriores me bastan para hacerte, querido amigo, unas advertencias cuando leas un periódico.

En la próxima carta te hablaré de humanismo y civilización del amor.

Recibe un cordial abrazo de

 

[i] En el Manual de la “Nueva gramática de la lengua española” publicado por la Real Academia Española, (pag. 25, Madrid, 2010), se dice que en el lenguaje político, administrativo y periodístico se percibe una tendencia a construir series coordinadas constituidas por sustantivos de personas que manifiestan los dos géneros (amigos/amigas, diputados/diputadas, alumnos/alumnas), el circunloquio es innecesario  puesto que el empleo del género no marcado (masculino) es suficientemente explícito para abarcar a los individuos de uno y otro sexo.

Fernando Díez Moreno

Vicepresidente de la Fundación Tomás Moro