La lista

La lista.

Tal vez te sorprenda, amable lector, saber que voy de número 25 en la lista electoral a la Alcaldía de Toledo que encabeza Carlos Velázquez del Partido Popular. Como bien supones no tengo ninguna posibilidad de ser elegido Concejal del Ayuntamiento. Entonces, ¿por qué he aceptado mi inclusión en la lista? Quiero responder a este interrogante y a tu posible sorpresa.

Mi posición en esa lista es puramente testimonial. Pero, después de haber sido Subsecretario de Economía y Hacienda (1996-2000), Secretario de Estado de Defensa (2000-2004) y Alto Comisionado del Gobierno para Irak (2003-2004) ¿de qué tengo que dar testimonio?

Pues de tres cosas: de la calidad de la lista, contra la política del Gobierno social-comunista y del compromiso.

La calidad de la lista que encabeza Carlos Velázquez merece la pena testimoniarla. En ella encontrarás vecinos de los diversos barrios de la ciudad; todo tipo de profesiones (lo que significa que no dependen de la política para vivir): autónomos, profesores, funcionarios, abogados, médicos, enfermeras y hasta un bombero recién aprobado; tienen la ilusión de servir a los ciudadanos y no servirse de ellos; van con auténtica vocación de servicio público; muchos de ellos tienen experiencia en el Ayuntamiento y conocen los problemas de los ciudadanos. En una palabra, una lista excepcional que merece tu voto.

El segundo fundamento de mi testimonio es negativo. Alguno pensará que en las elecciones locales se vota a las personas. Pero se equivoca. Se vota a los Partidos y el socialista ha llevado a España a una situación como yo no la había conocido antes. Son innumerables los motivos para dar un voto de castigo al PSOE: la gestión de la pandemia, la inflación, el déficit presupuestario, los niveles de deuda pública nunca conocidos, los 1.000 acosadores sexuales con rebaja de condena, el aborto, la ley “trans”, la ocupación del Tribunal Constitucional y de la Fiscalía General, la ley de vivienda que favorece a los ocupas, y tantos otros motivos. ¿Cuántas veces, amable lector, a lo largo de estos años te has enfadado con lo que está ocurriendo en España? Ahora tienes la oportunidad de desahogarte.

Y el tercer motivo de mi testimonio es el del compromiso. Un concepto y una virtud esencial en el humanismo cristiano que intento difundir desde estas páginas de La Tribuna de Toledo en mis artículos sobre “política y humanismo”. Significa que, por encima de nuestros deberes y ocupaciones familiares y profesionales, el humanista debe dar parte de su tiempo a la comunidad y, si le es posible, de manera gratuita. No estoy diciendo que te afilies a un partido político, que también, pero hay muchas formas de esa entrega: Cáritas, las ONGs dedicadas al desarrollo, Manos Unidas, Acción Familiar, “Save the children”, etc. etc.

No hay que quedarse en casa, cómodamente, viendo la tele. Las Elecciones Locales y más adelante las Generales es una ocasión magnífica para demostrar que no estás dispuesto a que te tomen por tonto. Es una oportunidad para dar testimonio. Entre todas posibilidades yo he elegido aceptar que se me incluya como número 25 en una lista a sabiendas de que no tengo ninguna posibilidad, y aunque mi lista sea la ganadora.

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